unai-nosotros

Mi historia como fotógrafo empezó hace 20 años ya. Estudiando Periodismo en la Universidad del Pais Vasco, un día nos abrieron el aula de Fotografía. El olor a químico fue uno de los aromas que más ha calado en mi como persona. Tal fue el flechazo que dejé la carrera a falta de terminarla con algunas asignaturas y me puse a estudiar la carrera de Fotografía de pleno. Fue en ese momento cuando tuve un contacto, un poco forzoso, con el mundo gastronómica. La inacabada carrera de Periodismo me la pagaron mis padres, pero a partir de ahora había que sacarse las castañas del fuego y los estudios de Fotografía se pagaron a base de trabajar a horas intempestivas como pastelero. La profesión me gustaba mucho, pero reconozco que las horas laborales y más con esas edades , eran lo peor. De todos modos, sabía que ese trabajo tenía los años contados hasta que empezara a trabajar por mi cuenta.

Viajé a Barcelona a estudiar la especialidad de Fotoperiodismo en la escuela IPED  y de ahí me fui a buscar suerte en Madrid. Allí tuve la suerte, a través de un vecino fotógrafo, de conocer a Maria Eugenia Alberti, el alma de la Revista Joyce, que me sirvió para aprender a pasos agigantados a retratar a gente bastante interesante a la velocidad de la luz.

También fue en durante mi estancia en Madrid donde tuve la suerte de conocer a través de amigos, a Javier Briongos, que por aquel entonces llevaba temas de la sección de clásicos de Warner Music Spain y entre otros me contrato para retratar a gente como: Ara Malikian, Daniel Halfftter, Alvaro Marías, Javier Negrín y muchos más, incluso al mismísimo y entrañable Miliki, un mito de mi infancia.

Tras mi periplo Madrileño, volví a tierras maternas y aquí conocí a otra persona que me demostró que el potencial está, pero que hay que cultivarlo. Silvia Chaves ahora trabajando en su Cabo de Marcas, estaba como directora de Arte en Otzarreta Comunicación de Zarauz. Allí nos conocimos y allí me exprimió como a un limón hasta sacarme el mejor jugo jajaj.Ttodo esto bajo la atenta y magistral mirada de nuestro gran amigo Iñaki Caperochipi, gran fotógrafo y colega nuestro. Tras trabajar una buena temporada como colaborador en OTZ y para otras agencias acabé montando Mandragorastudio como empresa propia de Fotografía y algunas cosas más…continuará 😛

Sígueme en : Facebook · Instagram

xabi-nosotros

No soy de comer mucho, pero sí de picotear. En el ámbito de la Comunicación me pasa igual. Comencé como diseñador gráfico, pero no he podido resistirme a probar la fotografía, el video, el marketing… y de postre un poco de redes sociales. No lo puedo evitar.

Todo comezó en la escuela Kunsthal de Irun, donde me topé con grandes profesores y mejores amigos. Un microcosmos de arte y diseño donde comencé a educar mi ojo. Mención especial merece Hernán Ordoñez, un loco de la tipografía y el fútbol. Después de trabajar como diseñador en una empresa local, cogí mis pertrechos para conocer tierras argentinas. No aprendí a bailar tango, pero sí pude degustar la mejor carne a la parrilla del mundo. Y ya que estaba allí, estudié una especialidad en teoría del diseño y trabajé en un estudio de Buenos Aires realizando imagen corporativa.

Tras un año de mucho mate y empanadillas, regresé a Hondarribi para toparme con la crisis. En esta situación me puse a estudiar un Grado en Comunicación y en paralelo a realizar trabajos puntuales. Entonces conocía a Unai y el universo MandragoraStudio. Todo comenzó con un trabajo para el restaurante Alameda y tras muchos cafés y bodas, he terminado asociándome con este gran profesional que tengo a mi lado. Su experiencia me ha servido para aprender sobre el negocio, y gracias a él sigo educando mi ojo.

Tengo la suerte de dedicarme a una profesión que me encanta y espero seguir así por mucho tiempo.

Sígueme en : Facebook · Instagram